Mañana empiezo a trabajar otra vez, después de unas laaaaaargas vacaciones. A ver si ahora hago las cosas bien, con calma, sin atolondrarme y dando un paso a la vez.
Mañana empiezo a trabajar otra vez, después de unas laaaaaargas vacaciones. A ver si ahora hago las cosas bien, con calma, sin atolondrarme y dando un paso a la vez.
Escribir y cocinar. Hay mayor placer en la vida? Dos actividades plenamente satisfactorias, y tengo el lujo de poder hacer ambas. Sé que es ahora casi una tendencia, con tantos cocineros famosos, y gente a quien le gusta cocinar con programas y libros de recetas, pero no creo que se nos pueda culpar. Para quien descubra la maravilla de la cocina, encontrará no sólo deliciosos resultados, sino también la certeza de haber completado una tarea, haber alcanzado una meta, haber llegado al objetivo.

Para mí, la cocina es una terapia. Con una familia abundante, demora más prepararlos que comerlos, pero eso no me amilana. Tengo heridas de guerra, ya que los cortes y quemaduras abundan en mis manos, pero estoy orgullosa de ellas. Si por mí fuera, prepararía todo lo que se consume en mi casa, desde el pan hasta los aceites. Sé que también es una tendencia (DIY), pero ojalá no sea una moda efímera y se vuelva una costumbre, como sé que lo es para mí.

Aceite de Oliva Artesanal
Algún día viviré mi fantasía bucólica.
Me gusta el otoño. Es reconfortante, uno puede volver a acurrucarse bajo mantitas sin morir calcinado y todo toma un color cálido, hogareño. La naturaleza es sabia, ya que sólo se puede apreciar la belleza de esta estación después de un verano sofocante. Es por eso que he hecho una lista de diez cosas que vienen con el otoño y me encantan.
No hay nada que diga frío como un buen par de botas. Particularmente, me he vuelto loca por las botas encima de la rodilla, se ven increíbles. Desde que vi unas color gris en gamuza en las piernas de mi jefa, y cómo este maravilloso calzado las volvió interminables, supe que querría unas, aunque cuesten más que el sueldo mínimo. Todavía no cumplo mi sueño, pero mientras tanto fantaseo con estas de Via Uno.
2. NUEVO MAQUILLAJE
En altas temperaturas y sol radiante, siempre se recomienda usar poca base, lo más ligera posible y con factor solar. Sin embargo, soy de la opinión que la base debe ser siempre lo más natural y ligera posible, sin importar la estación. Es por eso que voy a cambiar mi bloqueador y polvos bronceadores por la Max Factor Xperience Foundation, con una fórmula suave, que contiene aceite de jojoba, agua de coco y extracto de rosas. Tiene también 10 PDF, pero aún así es recomendable usar un humectante con un factor mayor para prevenir cualquier señal de envejecimiento previo.
3. LENTES
Tomar una taza de leche (o de té) calientita mientras leo un buen libro es para mí uno de los placeres más grandes. Como soy recontra ciega, necesito unos buenos lentes de lectura, que sean cómodos y por qué no, también chic. Encontré estos Cutler and Gross,que me parecieron simplemente perfectos, voy a buscar ahora algunos similares en el mercado peruano.
4. NUEVAS RUTINAS
Que no tengamos que ponernos un bikini no significa que descuidemos nuestro físico. Ahora que no hay ninguna presión por ir al gimnasio, deberíamos ir por el puro gusto. Dormir después de una buena dosis de ejercicio es mucho más reparador que sólo por el cansancio de la oficina, y está comprobado que manejamos el estrés mejor con una vida activa. Probar nuevas clases de baile, box o lo que sea es siempre más motivante que sólo ir a la elíptica a quemar calorías. Además, lo nuevo Jeremy Scott y Adidas Originals siempre ayudan a enfundarse en ropa deportiva.
5. TORTAS
Hablando de placeres, lo mío son los dulces. No sólo comerlos, sino también prepararlos. El otoño se caracteriza por la cosecha, por lo que postres a base de frutas secas son ideales para esta estación. Mi favorito personal (y el que voy a preparar hoy en la tarde) es el queque árabe, mejor conocido como queque de novias. Si no quieren darse el trabajo, cómprenlo en Gaby. Es simplemente delicioso.

6. UÑAS SIN MELANCOLÍA
Los colores típicos serían borgoñas, guindas o melocotones. Pero prefiero probar algo diferente, y aún así muy otoñal, como este azul visto en el desfile de Paul & Joe. Pienso que aleja el winter’s blues en vez de atraerlo.
7. TRENCH
No hay nada más clásico de otoño que un buen trench, y la casa de este tipo de prendas es, por excelencia, Burberry. Para el Otoño/Invierno 2011 proponen una serie de abrigos de varios colores, pero me decidí por uno atemporal, aunque mi corazón quiera un color vibrante, como un delicioso naranja. Un trench puede parecer conservador, pero ciertos detalles lo hacen femenino y seductor. Si no me creen, les recomiendo ver la campaña de Agent Provocateur con Rosie Huntington-Whiteley.
8. UN NUEVO CORTE
Si mi pelo fuese lacio, me haría cerquillo, capas y lo tendría un poquitín más corto, casi casi como Freja Beha Erichsen en esta foto. Con una boina encima y collares de cuenta y sería mi versión del estilo beatnik. Pero hasta que amanse mi cabello, me contentaré con recortar las maltratadas puntas y darle un merecido tratamiento capilar. El otoño es todo sobre engreimientos.
9. FLORES
Nada anima más un ambiente que un ramo de flores. A pesar de ser algo típicamente primaveral, las flores deberían estar ahí todo el año. Cuando las temperaturas bajan, y la nueva estación llegan, las flores lo sienten y dejan salir sus mejores fragancias. Para mí, un gran ramo con flores silvestres y salvajes es mil veces mejor que una sola orquídea triste y minimalista.


10. BAÑOS LARGOS
Otro de los beneficios de temperaturas bajas es poder tomar largos, larguísimos baños con agua caliente. Si ya tenemos aromas florares en la casa, es lógico querer disfrutarlos también al bañarse. Mi elección es L’Occitane y sus flores de cerezo. Es dulce, es alegre, es hogareño y es otoñal.
Diseño limitado de Karl Lagerfeld

Desde que tengo memoria, me arranco las uñas. No, no me las como, me las arranco. En uno de mis recuerdos de infancia, mi abuelita intenta hacer un negocio conmigo: si me dejaba crecer las uñas, me compraría nuevos y lindos zapatos. Si me hubiera hecho esa propuesta ahora, hace rato que mis manos estarían adornadas por unas largas uñas, pero a la tierna edad de nueve no conocía el dulce placer de poseer un reluciente calzado.
Pero tras un vergonzoso comentario de un amigo de mi papá (“tienes dedos de olluco!”), decidí dejar la extremidades de hobbit para siempre. Ya van dos semanas y media sin que impida su crecimiento, con la única solución que conozco: manicuras semanales.
No sé por qué, pero el hecho de tener tres capas de colorido esmalte evita que intente romperlas. Falta mucho para que posea uñas fuertes y resistentes, pero en el camino serán lo más chic que se pueda.
Como es lógico, cada milímetro de nueva uña me emociona, y me he dedicado a buscar las nueva tendencias en esmalte. Eso sí, he de recalcar que con respecto a uñas soy bastante clásica, y los diseños vampirescos de Ruffian no son lo mío. Además, mis uñas no son lo suficientemente largas como para usar un color con carácter, como el Jade de Chanel.

Llegué entonces a este clásico y femenino color llevado por Amy Adams en la noche de los Oscars, que encuentro bastante otoñal (gracias, Glamour!). Probé con Malasyan Mist de OPI, y el resultado ha sido bastante similar.

La próxima semana buscaré otra tendencia, y creo que ya tengo una idea, pero sólo por entretener, les dejo esta original creación de Butter, en honor de la futura princesa (cariñosamente apodada “waity Katie” por pueblo inglés).
